Las velas, además de ser muy atractivas, perfuman el ambiente cundo la encendemos. Estos aromas pueden llegar a generar beneficios particulares, según la aromaterapia.
Lavanda: es uno de los aromatizantes más comunes y ayuda a moderar los extremos emocionales. Su aroma refrescante fortalece el sistema nervioso, despeja el pensamiento, disipa miedos y minimiza la ira. Ayuda a la hora de acostarse a conciliar el sueño.
Incienso: reduce la ansiedad y revitaliza el cuerpo y la mente de las personas agobiadas.