Tanto como para un espejo o para alguna fotografía, este espectacular marco será la envidia de todos lo que lo vean, ya que no solo es bonito y fácil de hacer, sino que también es súper original.
Para esto utilizaremos:
-> Pasta de cerámica (sin horno).
-> Barniz (blanco, maíz, y nogal).
-> Espejo.
-> Inclusiones (arena, piedras, y objetos miniatura).
Primero debemos preparar la pasta, lo cual va a depender de cada fabricante y las indicaciones ya vienen incluidas en cada etiqueta. Teniendo listo esto estiramos la misma a un cm. de espesor y cortamos un rectángulo más grande que el espejo.
Le damos a la cerámica pinceladas de barniz, para lograr un efecto de vetas y que los colores se mezclen.
Antes de que el barniz se seque pasamos a darle textura al marco, rociándolo arena de manera irregular en algunos sectores, así como también si se desean incluir piedras debemos pasarles el palote por encima para adherirlas bien a la masa.
En el Angulo que mas nos guste debemos calar un rectángulo en donde ira nuestro espejo, pegándolo luego sobre la parte posterior del marco.
Si le queremos añadir objetos en miniatura nada mas tenemos que adherirlos con un pegamento fuerte o pegamento universal.