Optar por esta decoración es diseñar y recrear un entorno, inspirándonos en el más puro estilo retro adaptado a los tiempos modernos. Consiste en combinar mobiliario y objetos con diseños muy actuales, con elementos decorativos de diseño de los años 50-60, o incluso con piezas clásicas de los años 20, como objetos de vidrio, lámparas, alfombras y otros elementos textiles.
En cuanto a los colores predominan en el estilo retro encontramos los colores más bien chillones que se utilizan en esmaltados, tapizados, alfombras e incluso en empapelados.