La práctica de colorear huevos con tinturas naturales es una tradición oriental de miles de años, en el mundo Occidental se ha tomado esta práctica como una artesanía que sirve de decoración ya que llama la atención por la carga tradicional e histórica que se le da al ambien te.
Para realizarlo necesitas:
Un recipiente para cada color de tinta que vas a utilizar teniendo en cuenta que el huevo debe entrar en el.
Toallas de papel, donde colocaras los huevos una vez que estén listos para secar.
Colorante alimentario, preferentemente pastoso.
Vinagre blanco
Manos a la obra:
Primero debemos vaciar el contenido del huevo haciendo un pequeño agujero en cada extremo y soplando a través de uno de ellos.
Ahora debemos preparar las pinturas, si conseguimos las pastosas debemos disolverlas en 1 litro de agua bien caliente y luego agregar ¼ litro de vinagre blanco. Si vas a utilizar colorante líquido a base de alimentos necesitarás entre siete u ocho gotas.
Cuando tenemos todos los colores prontos los colocamos en los recipientes y con una cuchara vamos sumergiendo los huevos en los distintos colores que elijamos. Una vez teñidos podemos pasar un hilo por los agujeros de los extremos y colgarlos así no corremos peligro de que manchen algo, de lo contrario los dejamos secar sobre las toallas de papel.
no hay mas manualidades con menos materiales?
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