Con estas instrucciones
podrás relizar un separador de páginas para tus libros:
Los materiales que necesitas son los siguientes:
Una franja de papel Kimberly tipo Column 220 de 10 centímetros por 3
centímetros.
Plástico adhesivo.
Una flor seca pequeñita.
Un marcador azul.
Un estambre de lana azul de 10 centímetros de largo.
Tijeras.
Pegamento
Procedimiento:
Se toma la franja de papel
Kimberly, que se consigue en las tiendas de papelería o especializadas en
dibujo y se recorta un cuadrado en el extremo superior dejando dos centímetros
de distancia con el extremo superior. Después, se toma el marcador y se escribe
con la letra más delicada que se pueda un poema o un pensamiento de libre
elección, pero que quepa bien en el marcador. Se deja secar bien la tinta del
marcador.
Se pone la flor seca como
si se asomara por esta ventanita y se pega por el lado de atrás con una gotita
de pegamento. Se corta un pedazo de plástico adhesivo de 22 centímetros de
largo por 8 centímetros de largo y se emplastica la franja de papel. La flor
queda de esta manera fija y asomada por la ventanita. Se cortan los extremos
del plástico sobrantes.
Seguidamente, se hace un
agujero pequeño en el extremo superior del marcador y por ahí se introduce el
estambre azul, el cual se anuda bien dos veces y se dejan sus extremos libres.
Ahora, ya tienes un
separador de páginas muy personal, hecho a tu gusto y gracias al cual podrás
disfrutar mejor de tu libro favorito, pues siempre sabrás la página en la que
dejaste la lectura.
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